Ir al contenido
El sector de descanso bajo los árboles, con el campo abierto de fondo.

El club

La Lejanía

Un club de polo familiar, manejado por polistas, a una hora de Buenos Aires.

El campo

Un campo de familia

El campo es de los Gutiérrez y estuvo muchos años tranquilo. Hace unos años se decidió revivirlo: se hizo el camino, se rehizo la cancha, se emprolijó todo y volvió el polo. Hoy tiene cancha, casa, pileta, corrales y galpón, y sigue mejorando cada temporada.

Está apartado, y eso, que parece una desventaja, terminó siendo lo que más se destaca: silencio, cielo abierto y los mejores atardeceres de la zona.

El camino de entrada al campo, entre los árboles.

Quiénes lo hacen posible

Mariano y Alejandro

Mariano Gutiérrez es polista profesional y manager. Hace más de veinte años que trabaja en el polo entre Argentina y Estados Unidos, jugando, entrenando y manejando caballerizas de patrones. Cuando venís a La Lejanía, es el que te va a estar enseñando y el que va a estar jugando en la cancha con vos.

Alejandro Gutiérrez es el dueño y fundador de La Lejanía. Jugó al polo toda su vida, y esa pasión por el polo y los caballos se la pasó a sus hijos.

Junto al equipo se ocupan de todo: del cuidado del lugar y los caballos, de coordinar al equipo de trabajo, dar clases y organizar las prácticas. También acompañan y preparan a quienes quieran dar el siguiente paso y jugar torneos fuera del club.

Mariano, de verde, con otros dos jugadores a caballo después de una práctica.
Mariano, de verde, después de una práctica.
Dos caballos pastando a campo.

Los caballos

Los caballos

Es donde más se nota la diferencia entre un lugar y otro. Se eligen uno por uno según quién los vaya a montar. Un principiante nunca va a andar un caballo que no corresponda.

Vení a conocerlo

Escribinos y coordinamos el día. Contestamos rápido.